Antonio Ordóñez Ríos, historia viviente de la panadería mexicana

El presidente de la UIBC, Antonio Arias Ordoñez tiene una rica historia en su propia familia. Su tío Antonio, padrino de su bautismo, ha sido fundador de CANAINPA – Cámara de Panaderos de México- y del Centro de Capacitación de la panadería mexicana que lleva su nombre.

 

Don Antonio Ordóñez Ríos es una figura emblemática de la panadería mexicana. Acaba de cumplir 100 años, nació el 4 de setiembre de 1919 en Mexico, pero sus padres lo enviaron a estudiar a León, España, con los Padres Agustinos, y cuando la guerra civil estalló en ese país, salió de  Asturias rumbo a Liverpool huyendo del acorazado que tenía Francisco Franco para capturar a todos los subversivos, pero llegó a Francia y desde allí viajó a New York, para luego embarcarse en un carguero hacia Yucatán, hasta que por fin se encuentra con su padre que lo esperaba en Veracruz.

Allí tuvo que decidir si su futuro era panadero o futbolista, ya que jugó en la primera división del equipo mexicano de futbol “Asturias”. Pero la panadería fue su oficio, su negocio, su vida, trabajando muy duro desde el amanecer hasta la noche.

Aquellos exiliados comenzaron a tomar su camino, a hacer de México su tierra, todos se ayudaban entre si para salir adelante, algunos encontrando trabajo como encargados y luego abriendo sus propias panaderías.

Trabajando pasaron los años, vinieron los problemas, pero también las soluciones y vieron que la unión de todos los hacía más fuertes. Asi se creó el Departamento especializado en Panificación que luego se transformaría en la CAMARA NACIONAL DE LA INDUSTRIA PANIFICADORA – CANAINPA.

Fue un precursor, un adelantado a su tiempo. En 1945 fue el primero en convertir a su panadería en un autoservicio. Eso incrementó sus ventas y eso perdura hasta hoy. Tenía 26 años cuando fundaron CANAINPA junto a otros industriales panaderos como don José García Cruz –primer Presidente-, Victoriano Gabito, Antonio Vázquez, José María Rodríguez, Fermin Perochena, José Herrera Bueno, Eloisa e Isabel Pando y otros 70 panaderos. Y asi comenzaron un trabajo por el que lucharon con fuerza. Habian comenzado de la nada, pero había mucha unidad, respeto y cariño por lo que emprendían.

Unos años después, en el período 1971-1972 se convirtió en Presidente de la Cámara, donde hizo lo mejor para su gremio, repartiendo su vida entre la Presidencia, la panadería y su familia.

Unos años después su sobrino Antonio se destacaría también siendo Presidente de la CANAINPA, pero logrando el cargo más alto que un panadero de América haya logrado: ser el Presidente de la UNION MUNDIAL DE LA PANADERIA, la UIBC. Y a propósito Antonio nos cuenta que: “Él es mi padrino de bautizo y quien siempre me guió y dirigió en el mundo de la panadería, es incansable y lleno de energía y siempre pensando en proyectos nuevos. Hace unos quince días estuvo conmigo en la panadería para hablar de los nuevos retos que tiene la industria y que es como deberíamos afrontar estos cambios tan fuertes. Siempre pide hablar con los empleados y con los panaderos para preguntarles si están bien y si se sienten a gusto con su trabajo”.

 

En la sede la CANAINPA  se había llevado a cabo la reinaguración de Centro de Capacitación de la Industria Panificadora.Con una remodelacion de casi 6 meses, el nuevo espacio tiene como finalidad enriquecer en conocimientos y experiencias a los trabajadores de este sector.
Dirigentes del Gobierno presentes en la ceremonia, destacaron el interés que tiene la Secretaría de Trabajo y Fomento al Empleo, para realizar convenios con CANAINPA y el Centro de Capacitación “Antonio Ordóñez Ríos“, para capacitar y certificar a las personas que desean incursionar en la industria panificadora, tanto en el oficio de la panadería como la capacitación en administración, y atención al cliente.
Ese acto inaugural contó con la presencia de Don Antonio Ordoñez Ríos quien realizó un trabajo incansable, con sus 100 años de edad.  Es el único panadero de los fundadores que sigue yendo a su panadería y continúa activo, y ese fue el motivo por el cual al Centro de Capacitación lo bautizaron con su nombre.

Ordoñez Ríos pidió “seguir adelante y con más bríos”.

 

 

 

Publicaciones Recientes

escriba su busqueda y presione enter