LA DOLARIZACION DE LAS HARINAS Y LA VUELTA ATRAS

La fuerte devaluación que tuvo lugar en agosto, luego de las PASO, generó consecuencias en las distintas actividades económicas. No sólo en materia de precios, sino de cambios en las condiciones comerciales, particularmente en rubros muy atados a la variable dólar.

 

En el marco de la reunión trimestral que la Federación concretó en la provincia de Tucumán, FAIPA había propuesto un boicot a los molinos que en su facturación adhieran la leyenda: «Al vencimiento de la factura, se deberá cancelar el importe en USD antes indicado o su equivalente en pesos según la cotización de cambio tipo vendedor publicado por el Banco Nación Argentina el día hábil inmediato anterior a la fecha de pago».

«Sugerimos a nuestros asociados que hagamos valer nuestro derecho de NO REALIZAR COMPRAS y con esta medida simbólica rechacemos de manera categórica esta especulación», pidió la Institución.

El conflicto se inició cuando el gigante Molinos Cañuelas decidió dolarizar los precios de su harina y atarlos a la cotización del Banco Nación del último día hábil previo al vencimiento. Otros establecimientos imitaron la medida y la compañía, que maneja el 45% del mercado molinero, en principio sostuvo su postura a pesar del rechazo de las panaderías agrupadas en Faipa y de la solicitud de la misma de una cumbre con el ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica.

El valor de la bolsa de harina de 50 kilos que compran las panaderías pasó de 230 pesos en febrero de 2018, a 1.500 pesos en la actualidad, por lo que ascendió un 552,17% en un año y medio, mientras que el precio del pan subió un 100% en ese mismo período.

La polémica decisión de la compañía Molinos Cañuelas de establecer precios dolarizados en las ventas mayoristas, logró que  se enfrentaran duramente la Federación Argentina de Industrias del Pan (Faipa) con la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM), luego de que el sector panadero advirtiera que suspendería las compras de continuar esas maniobras empresariales.

La medida impulsada por Molinos Cañuelas había desatado la furia de la cúpula directiva de Faipa, que de inmediato se comunicó telefónicamente con Diego Cifarelli, presidente de la Federación Argentina de la Industria Molinera.

Para los directivos de FAIPA, «esta jugada de Molinos Cañuelas podía ser el indicio de que esperan otra devaluación». «Van a ser responsables de que falte harina porque no vamos a avalar estas prácticas», declararon.

Los molinos desistieron de la medida de dolarizar

Pero, dada la repercusión negativa de la medida  Molino Cañuelas tomó la decisión de volver a la práctica habitual de cobrar la mora en pesos con punitorios a través de la tasa de interés.

Desde la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM), su presidente, Diego Cifarelli, había asegurado  que «no se dolarizó el precio de la harina», sino que «varios molinos pusieron una cláusula en la facturación de que se dolariza la mora». «La factura se paga en pesos y el plazo sigue siendo el mismo, de 20 a 30 días, pero pasado el vencimiento, la deuda pasa a ser en dólares. Hay una enorme cantidad de incobrables y lo que las empresas están haciendo es cuidar su patrimonio», había dicho Cifarelli. Y explicó que desde la devaluación se complicó mucho el negocio, ya que los molinos están pagando el trigo a un plazo más corto, y en muchos casos en dólares. «Muchas operaciones se hacen en dólares, otras en pesos con el tipo de cambio del día del pago, y otras tantas en pesos pero con un plazo de pago muy corto. Por ende, habíamos dolarizado la mora, pero en realidad debería dolarizarse la harina, ya que el 92% del costo es en dólares», remarcó el presidente de la FAIM.

Fueron unas 30 empresas molineras las que avanzaron con esta cláusula de dolarizar la mora. La que primero arrancó fue Molino Cañuelas pero luego le siguieron las otras. La explicación es que de una incobrabilidad normal de 1%, este año se elevó al 4 por ciento.

Durante la realización de la trimestral de la Federación Argentina de la Industria del Pan y Afines organizada por el Centro Industriales Panaderos de Tucuman los miembros de FAIPA fueron  recibidos por el Gobernador de la provincia de Tucuman Sr. Juan Manzur , el Vice Gobernador Osvaldo Jaldo y el Legislador Geronimo Vargas Aignasse

En dicha reunión se le informó a las autoridades de la problemática de la industria panadera del país y surgió la iniciativa de trabajar juntos para que no falte el pan en la mesa de los argentinos y se presentó el proyecto de ley de Emergencia  Económica del sector panadero.

 

 

 

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