Testimonios y Noticias de España

CEOPAN nos brinda siempre testimonios de los panaderos de ese país como también las noticias que llegan de la industria del pan.

Estudios determinan que la calidad nutricional del PAN sin GLUTEN sería inferior: Un estudio impulsado por la Asociación Celíacos de Cataluña, en colaboración con el grupo de investigación Libifood, ha concluido que la calidad nutricional del pan sin gluten podría ser inferior a la del pan con gluten.

En un comunicado, la asociación ha explicado  que el estudio, publicado por la editorial científica Springer en la revista Plant Foods For Human Nutriton, ha analizado la composición de los panes mediante técnicas diagnósticas y los resultados han puesto de manifiesto que las muestras de pan de molde sin gluten analizadas tenían un mayor contenido de sodio grasa y colesterol que las muestras con gluten.

Además, la investigación señala que las diferencias entre las muestras en los perfiles de ácidos grasos dependían de los ingredientes utilizados en su formulación, por lo que concluye apuntando a que la calidad nutricional del pan sin gluten varía según los componentes empleados en su preparación, y podría ser inferior a la del pan con gluten.

El articulo también destaca la importancia del empoderamiento y formación de las personas celíacas para que una vez interpretada la información en el etiquetado, tanto la composición como la información nutricional, sean capaces de elegir los panes de mayor calidad, para impulsar así a la industria a reformular los productos sin gluten.

 

El mejor pan a domicilio de Barcelona enviado directamente a tu casa: Les aflige el ritual de ir a comprar el pan o las colas de la mañana, las miradas de recelo de los otros clientes. En realidad los hornos no se están haciendo de oro, como mucha gente cree, al contrario, pero la situación actual sólo permite dos o tres personas dentro del establecimiento, y es normal que todo se haya convertido en una cotidianidad pesada.

La empresa de catering bakering.es propone una solución: una tienda en línea donde encontraréis, bajo el mismo paraguas, algunas de las mejores panaderías y pastelerías  de Barcelona. La lista de artesanos que participan es un cuadro de honor del pan de Barcelona: la panadería Balmes, Baluard, Panes Creativos, el Forn Sant Josep, la pastelería Baixas … El sistema es tan sencillo como entrar en la web, hacerse un usuario y encargar el pan, especificando qué día y hora queréis que os lo lleven a casa.

 

El propietario del negocio e iniciador de la ‘start-up’, Alex Verdaguer, explica que «empezamos hace un par de años dedicados al catering de empresa. Ahora, con todo esto que vivimos, los pedidos de empresa cayeron en picado. Y claro, se me ocurrió que si tengo acceso al mejor pan de Barcelona, pues valdría la pena ofrecer esta opción de venta al cliente particular».

En esta nueva y forzosa etapa, comenzaron con cinco o seis pedidos al día. Y ahora ya hacen entre cincuenta y sesenta. El precio por entrega alguien puede considerar exagerado, pero no lo es en absoluto. «Piensa que la mayoría de la gente compra desayuno para el día siguiente y pan para toda la semana», explica Verdaguer. » Y ya sabéis que el pan, si lo descongeláis bien, es tan bueno como si fuera recién hecho.

Verdaguer insiste en el valor añadido de su servicio de entrega: «Trabajamos con una empresa de mensajería y el repartidor, que por cierto tiene unas buenas condiciones laborales, no hace ruta. Si quieres el pan a las nueve, a las ocho sale del obrador y a las nueve lo tienes en casa».

«Intentamos ofrecer un producto de calidad a domicilio y que todo el mundo salga ganando».

 

Recuperando el Pan:  Muchos españoles, como en todo el mundo, en estos difíciles días del confinamiento, se dedican a cocinar como entretenimiento para matar las largas horas de encierro. Y dentro de la cocina, la repostería ocupa buena parte de ese tiempo. Hasta el punto de que los productos que más escasean en las estanterías de los supermercados son las levaduras y las harinas. Bizcochos, magdalenas o tartas como forma de divertirse tanto de forma individual como en familia.

En esta elevada demanda de levaduras y harinas hay que asignar un porcentaje al repentino entusiasmo por hacer pan. En conversaciones con amigos y familiares, leyendo las redes sociales, veo que son muchos los que se han lanzado a ejercer de panaderos.

Al margen de que se haga en casa o se compre en las panaderías, que siguen abiertas, lo cierto es que asistimos a un feliz reencuentro con el pan y a un incremento en su consumo. Para algunos  es un buen pretexto para darse un paseíto diario en busca de la panadería, no siempre la más cercana. Para la mayoría se trata de recuperar el que durante siglos ha sido el alimento por excelencia de los españoles y que paulatinamente había ido desapareciendo de nuestra dieta.

En España, de los 134 kilos al año por persona que consumíamos en 1964 hemos pasado a poco más de 30. Yo lo achaco a dos causas: la demonización a que lo han sometido como un alimento que engorda, sin que exista ningún fundamento científico para excluirlo de nuestra alimentación habitual, y la caída de la calidad.

En este segundo apartado, hay honrosas excepciones.

De esos panes grandes hechos con fermentaciones lentas de masa madre, con olor, sabor y textura. Hay más panaderos que lo hacen. Busquen su favorito.

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