CEOPPAN en defensa del sector

La entidad realiza el balance de todo lo actuado y realizado en éstos tres últimos meses de confinamiento por causa de la pandemia. Que es lo que ha fortalecido al sector y cuales son todavía sus puntos débiles, en este informe.

Desde que se declaró el estado de alarma, los mayores esfuerzos de CEOPPAN y de sus asociaciones y gremios se han centrado, en primer lugar, en garantizar que las panaderías pudiesen permanecer abiertas, ya que lo contrario hubiera sido enormemente perjudicial para el sector.

Conseguido ese objetivo, había que asegurar que nuestros asociados pudieran acogerse a las medidas específi cas que el Gobierno ha puesto a disposición de las empresas (ERTEs por fuerza mayor, línea ICO – COVID 19, moratoria de 6 meses en las cotizaciones a la Seguridad Social…) y a que no se impidiese la posibilidad de vender cafés y bebidas para llevar. El problema es que las medidas de protección se aplicaban automáticamente a las empresas que estaban obligadas por ley a cerrar, pero a veces no se concedían -o ha costado mucho que se aprobasen- para las empresas que, como las de panadería, han podido seguir abiertas. Por eso, desde CEOPPAN y las Asociaciones y Gremios de Panadería (en contacto permanente con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y con las Comunidades Autónomas que planteaban problemas en algunos de estos aspectos) hemos estado luchando desde el principio para conseguir resolver este problema y, en líneas generales, creemos que nuestro sector, al final, se ha podido acoger a la mayoría de ellas. Pero, en todo caso, entendemos que las medidas de ayuda son manifiestamente mejorables y por eso seguimos negociando con el Gobierno su ampliación y flexibilización, ya que es muy importante que se tenga en cuenta que la vuelta a la normalidad de las plantillas, así como la devolución de las ayudas, también debe ser gradual y proporcionada a la situación.

Asimismo, hemos mantenido un contacto continuo con los demás eslabones de la cadena cereales-harina-pan, para asegurarnos de que estuviese garantizado en todo momento el suministro de materias primas, contactando también, a través de nuestra Confederación Europea, con la Presidenta y diversos Comisarios de la Comisión Europea a todos estos propósitos.

En paralelo, hemos procurado que nuestros asociados estuvieran perfectamente informados sobre la constante evolución de la normativa y, en general, sobre todos los aspectos relevantes relativos a la pandemia, para lo que, en este período, hemos remitido hasta ahora 30 circulares internas y 16 correos informativos específicos de COVID-19, 1 Boletín informativo especial, 1 comunicado interno sobre ERTEs, 1 nota informativa y 1 dictamen sobre venta de bebidas para llevar, además de nuestro resumen de prensa semanal y de las circulares informativas sobre otros temas de interés sectorial que enviamos habitualmente.

Finalmente, hemos trabajado para que el consumidor y la Administración valorasen el enorme esfuerzo desarrollado por el sector, que ha seguido suministrando pan a diario a pesar de las dificultades y el riesgo de contagio, para lo que se han difundido desde CEOPPAN 2 Notas de Prensa propias, 2 Notas de Prensa conjuntas con Incerhpan, sendas entrevistas del Presidente y Secretario General con EFEAGRO, así como otras entrevistas con diversos medios, un video de promoción conjunto con Incerhpan, videos promocionales de distintos países y se han paralizado noticias perjudiciales en A3, La Sexta y RAC1, así como se ha contrarrestado la campaña de MUM.

En términos generales, desde la declaración del estado de alarma y hasta que se han podido empezar a reiniciar las actividades que habían sido prohibidas, la pérdida de facturación ha variado mucho en función de la distribución de las ventas de cada empresa. Estimamos que la producción ha disminuido entre un 20 y un 80%, según el peso en cada negocio del canal HORECA, de otras instituciones y colectividades que también tuvieron que cerrar y de la zona de degustación en el propio establecimiento. Es verdad que sí se ha notado un incremento de las ventas de pan para hogares, que en algunas empresas ha podido suponer hasta un 20%. Pero, en estas ventas de pan para hogares, se han visto sobre todo muy beneficiados los supermercados de proximidad y, en cualquier caso, nunca han llegado a compensar las ventas totales. Por otro lado, las ventas de productos de pastelería casi llegaron a desaparecer.

En cuanto a los aspectos que han fortalecido el sector, podemos destacar las siguientes:

  • El PAN ha estado presente a diario, considerándose esencial
  • Las panaderías han sufrido, pero han podido seguir activas
  • Los panaderos han estado “ahí”, visibles y al servicio de la sociedad
  • Se ha puesto en valor el comercio/producto de proximidad/hecho “aquí”
  • Recuperar la comida en familia refuerza el papel del pan en la mesa
  • El boom del pan casero traerá clientes demandando mayor calidad
  • La crisis económica puede incrementar la demanda de alimentos básicos

 

Por otra parte, nos encontramos los siguientes puntos débiles:

  • Muchas panaderías puede que no sobrevivan o queden muy debilitadas
  • Los supermercados han tenido un protagonismo muy destacado
  • Muchas familias solo podrán sobrevivir buscando el mínimo precio
  • La sensación de amenaza de una nueva pandemia o de un rebrote de la actual traerá modifi caciones de conducta que aún no podemos prever
  • La panadería industrial puede intentar “vender” una imagen de mayor higiene por sus procesos automatizados
  • Las medidas preventivas que se exijan pueden ser imposibles de cumplir

Por último, en estos momentos estamos también trabajando sobre la estrategia post-COVID, de las que informaremos próximamente.

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