Skip to content

PANADERIAS CON HISTORIA– FLECA BALMES – BARCELONA

El 12 de octubre de 1908 Manuel Crespo Miñana fundó con su esposa Blasa la «Panadería Balmes» en los bajos del inmueble de la calle Balmes número 156, en Barcelona, cuando aún circulaba el tren de Sarrià por la superficie de la calle. Luego Manuel sería conocido por sus amigos y clientes como el «rey de las ensaimadas».

Fué Eduard Crespo, nieto del fundador y con quien se llegó a conmemorar el centenario de esta emblemática panadería catalana. Eduard nació y se crió entre sacos de harina, hornadas y el olor de panes recién horneados . De aquí es fácil entender que los juegos infantiles fueron formar esculturas con la masa.

Pero fue en 1972, al volver de la mili, cuando Eduard se hizo cargo de la panadería, después de aprender los secretos de la alquimia del obrador de su padre Manuel. Pronto decidió incorporar nuevas fórmulas en sus creaciones con todo tipo de cereales y sabores sin perder nunca las normas y bases artesanas y de calidad establecidas por su padre y por su abuelo.

Al ver que su trabajo era reconocido por sus clientes se sintió más seguro y entró de lleno en la elaboración más creativa y de calidad, lo que la ha diferenciado al ser una de las mejores panaderías artesanas de Barcelona y ganador de muchos premios y galardones con un gran reconocimiento internacional.

Mas de un siglo después de su fundación, La Fleca Balmes, es un horno que sigue ubicado en el mismo lugar y del que hoy en día se encarga su hija, Georgina Crespo,  bisnieta de Manuel y Blasa. Abogada de formación, dejó su trabajo para dedicarse al negocio familiar. «Hacemos pan artesano», resume. «Nuestro objetivo es que, cuando la gente lo coma, sienta los aromas a trigo y a tostado y que la miga esté húmeda», añade Crespo. Más de un siglo después de su fundación, Fleca Balmes sigue siendo un referente. La clave está en «dedicarle el tiempo y el mimo que el pan necesita». El tradicional sigue siendo el más demandado, aunque también triunfan el‘pa de calaix’, que lleva harina de centeno, harina molida a la piedra y un poco de harina semiintegral; el ‘pa de l’avi’, elaborado solo con harina de trigo; y la barra de pastor, parecida a la de l’avi, pero con más corteza. Además de tiempo y dedicación, para Crespo es esencial la creatividad y la sensibilidad. «Has de saber cuándo poner el pan en el horno, cuándo cortarlo o cómo darle forma», precisa.

Los principales logros de ésta antigua panadería barcelonesa:

Menciones

Mención Honorífica Primera Muestra Artesana 1982

Creador de Pan de Sant Jordi 1988

Medalla de oro del Gremio de Panaderos de Barcelona

Diploma Carta Maestro Artesano 1989

Creador del Pan de Navidad 1990

Primer Premio Nacional de Especialidades «Copa Maicop» 1992 Valencia

Primer Premio Campeonato del mundo de Panadería Artística Europain París 1992

Diploma Mejor Proveedor de Hosteleria 1992

Primer Premio de Panadería Copa de Europa 1993 «LOTE» Francia

Y los reconocimientos:

Eduard con Jordi Pujol en la Generalitat de Cataluña mostrando una de sus obras artísticas.

Eduard con Jordi Pujol en la Generalitat de Cataluña mostrando la obra dedicada a San Jorge.

Eduard con Jordi Pujol y otras personalidades a la Generalidad de Cataluña mostrando la obra de Cristóbal Colon.

Eduard con el Alcalde de Barcelona Jordi Hereu y con el Presidente del Gremio de Panaderos de Barcelona Xavier Vilamala.

CatalanDutchEnglishFrenchGermanItalianPortugueseRussianSpanishSwedishTurkish