RECLAMO DE AYUDA A PANADERIAS FAMILIARES

El Presidente de CEOPPAN y ARFEPÁN, Eduardo Villar ha estado visitando establecimientos de panadería tradicional y artesana de la Comunidad Autónoma Riojana y se ha interesado por conocer estos establecimientos de panadería tradicional y artesana, su surgimiento y evolución, la manera en que su actividad contribuye a la economía local y al sostenimiento familiar teniendo en cuenta además que muchos de ellos son manejados por mujeres.

La Asociación Riojana de Fabricantes y Expendedores de Pan de La Rioja (ARFEPÁN), presidida por Eduardo Villar se hace presente en esos establecimientos reclamando la ayuda necesaria ante la situación actual, como se ha logrado en otros distritos.

Pradillo, Alberite, Castañares, Murillo de Río Leza, Tirgo, Villamediana, Soto de Cameros, Quel, Albelda, Villa de Arnedo… La Rioja también tiene aroma y nombre de pan. Esa Comunidad Autónoma cuenta con no pocos establecimientos de panadería tradicional y artesana en muchos municipios, que son un auténtico valor patrimonial y gastronómico para el desarrollo rural, la economía local y cuyo arraigo es esencial en el crecimiento y dinamización de esas comarcas y pueblos.

Se destaca además que muchos de ellos manejados por mujeres,  hacen de la panadería artesana en el medio rural no solo un modo de vida, sino una fuente de ingresos gracias al mantenimiento de estos pequeños negocios locales, absolutamente integrados entre los vecinos de estas poblaciones.

Eduardo Villar, ha realizado visitas a estas panaderías artesanas que se caracterizan por elaborar un pan natural, artesano y tradicional que es muy apreciado, con un extraordinario valor nutricional que utiliza materia prima de calidad y que es la delicia habitual de los vecinos y visitantes de estos núcleos rurales.

Más allá de estas visitas y de la importancia y el valor que tiene que los riojanos conozcan la existencia de estas panaderías, ARFEPAN y CEOPPAN, consideran fundamental que estos pequeños negocios que sostienen en buena parte la economía de las poblaciones rurales, la economía familiar e incluso son una apuesta de integración laboral y social de la mujer al desarrollo rural, reciban las ayudas públicas de las distintas administraciones y sean beneficiarios de los fondos europeos de recuperación.

Estas ayudas son un importante y necesario estímulo para el mantenimiento, consolidación y fortalecimiento de estas pequeñas actividades económicas de los pueblos y ciudades en el entorno rural, concretamente hablamos de sus panaderías locales.

Las panaderías tradicionales y artesanas son desde hace muchos años un ejemplo extraordinario de esta capacidad que tiene una actividad económica para crear valor y recursos que potencian el desarrollo rural de La Rioja. Y algunas de ellas, siguen realizando una apuesta por los pueblos y por su mantenimiento, a pesar de las dificultades.

Desde ARFEPAN se considera esencial que estas panaderías reciban estos fondos públicos para su sostenimiento, y cuya tramitación y solicitud se realice de una forma sencilla, ágil y sin farragosas gestiones burocráticas que terminan desesperando y haciendo desistir a los pequeños promotores locales de estos negocios, como son estas magníficas panaderías.

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