El pan es uno de los alimentos más consumidos y se debe saber que un pequeño cambio en la forma de consumirlo puede marcar la diferencia en su aporte nutricional y para quienes buscan maximizar sus beneficios, la Dra. Karen Alarcón, una médica gastroenteróloga y nutricionista reconocida por su labor de divulgación en redes sociales dice que uno de los cambios más sorprendentes es congelarlo antes de consumirlo. Y agrega “Seguramente tendrás menos molestias de distensión abdominal y gases”. El pan no solo es compatible con una dieta equilibrada: es un aliado nutricional de primer orden. La base de su valor está en la materia prima y en el proceso. El pan industrial, ultraprocesado y elaborado con harinas refinadas y aditivos, poco tiene que ver con el pan de verdad. En cambio, el pan integral de masa madre parte de harinas sin refinar, ricas en fibras, vitaminas y minerales, y se somete a un proceso de fermentación natural que mejora tanto su sabor como sus beneficios para la salud.
DIEZ VECES MÁS SALUDABLE
Beneficios. La experta afirma que congelar el pan y calentar cada rebanada lo hace hasta diez veces más saludable: “Si tú congelas el pan y luego sacas una rebanada para calentarla, ya sea en el sartén o en el tostador, gran parte del carbohidrato del pan va a convertirse en fibra prebiótica, que no solo beneficia tu microbiota, sino que también va a regular tu glucosa en sangre”, empieza diciendo.
Menos molestias. Otro de los beneficios de congelar el pan y calentarlo después incide en nuestro bienestar: “Recuerda que el almidón por efecto del calor se digiere mejor, así que seguramente tendrás menos molestias de distensión abdominal y gases”, afirma.
¿Cómo congelar el pan? El proceso es sencillo: cortar el pan en rebanadas, guardarlo en bolsas herméticas y congelarlo, esto evita que el pan absorba olores del congelador y que se deteriore por las bajas temperaturas. Es importante congelarlo lo antes posible tras comprarlo, y se aconseja consumirlo en un plazo máximo de tres meses.
A la hora de consumirlo, basta con tostarlo directamente o dejarlo descongelar a temperatura ambiente. El sabor y la textura se mantienen, especialmente si se trata de panes artesanales o integrales de masa madre. Una vez descongelado, puede calentarse en una sartén o tostadora para aprovechar los beneficios descritos por la doctora Alarcón. Este proceso no solo mejora su digestibilidad, sino que también incrementa su contenido en fibra prebiótica. El consejo de congelar y calentar el pan no solo se limita a este alimento. Este método también puede aplicarse a otros carbohidratos como el arroz y la pasta, mejorando su digestibilidad y favoreciendo la salud intestinal. Así, con pequeños ajustes, es posible disfrutar de los beneficios de estos alimentos sin renunciar al sabor ni a la tradición.
La Dra. Karen Alarcón vive en Quito, Ecuador, es Médica Cirujana con Especialidad en Gastroenterología y Endoscopia. Tiene un Master Europeo con título en Nutrición y Dietética y es Miembro de la Sociedad Ecuatoriana y Española de Gastroenterologia.

