Por mucho tiempo el pan fue considerado el enemigo a combatir en toda dieta. Pero hoy, al ritmo de una tendencia mundial donde ganan cada vez más mercado los alimentos funcionales que promueven una dieta saludable, el pan se reposiciona y crece el consenso acerca de los beneficios nutricionales que puede aportar a la salud. Y para el consumidor, por suerte, lo natural está cerca de su casa porque la tendencia en alimentos saludables, también se empieza a ver en las panaderías del barrio, con productos innovadores, artesanales y nutritivos para toda la familia. Panes elaborados con cereales, granos y fibras, comienzan a estar ahora también en las vitrinas de los comercios más cercanos. Ingredientes saludables con el plus de lo artesanal. La tendencia llegó paulatinamente y consideramos que ya está definitivamente instalada. Los llamados “alimentos funcionales” llegaron para quedarse y es posible encontrarlos a mano tanto en los grandes supermercados como en comercios más pequeños. Se destacan por ser alimentos que contienen algunos minerales, vitaminas, ácidos grasos ó fibra alimentaria, antioxidantes y fitoquímicos, así como los probióticos. Según datos estimados, en Estados Unidos el 40 % de los panes industrializados que se comercializan contienen algún atributo que los hace funcionales. Esta cifra ilustra la tendencia a producir panificados con ingredientes funcionales de manera que puedan representar un aporte de proteínas, nutrientes, vitaminas y fibras, en las dietas de los consumidores.
Desde el punto de vista del cuidado de la salud y la prevención de enfermedades mediante la alimentación saludable, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido que algunos de los riesgos más importantes – específicamente, altos niveles de colesterol en sangre- están en vínculo directo con la dieta diaria. Por su parte, un estudio realizado en Canadá confirmó que la gente reconoce en forma más generalizada, que llevar un estilo de vida saludable, incluida dieta y actividad física, puede contribuir a reducir el riesgo de padecer enfermedades y dolencias, y a mantener el estado de salud y bienestar.
POR QUÉ LOS ALIMENTOS FUNCIONALES SON TENDENCIA
Porque contienen sustancias que promueven una buena salud y/o contribuyen a evitar enfermedades crónicas relacionadas con una mala nutrición.
La posibilidad de fortificar el pan con hierro y vitaminas es un claro ejemplo de cómo los alimentos funcionales se han convertido en una herramienta fundamental para aquellos gobiernos preocupados por prevenir carencias nutricionales en la población.
En este sentido, los nutricionistas también convalidan esta tendencia de promover el consumo de productos panificados que brindan energía y vitalidad y contribuyen a prevenir la anemia o a mantener bajo control el colesterol, lógicamente de la mano de una dieta baja en grasas saturadas.
Lejos de la etiqueta de “alimento que engorda”, por ser un alimento funcional de alto valor, el consumo de pan en proporciones razonables integra las recomendaciones de los nutricionistas. Esto se debe a que gracias a la incorporación de ciertos ingredientes, la ingesta de pan puede incidir positivamente en la salud, favoreciendo el buen funcionamiento del organismo. Entre los ingredientes más utilizados en panificación por sus beneficios en la salud se encuentran:
AVENA: en el contexto de una dieta variada baja en grasas saturadas, ayuda a bajar el nivel de colesterol. Uno de los mecanismos que explican esta acción es la absorción y eliminación de colesterol y sales biliares, lo que contribuye a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
GRANOS Y CEREALES: junto a un estilo de vida saludable, aportan la energía necesaria para enfrentar las actividades del día. Las proteínas de estos granos y cereales son esenciales para el desarrollo y crecimiento de niños y adolescentes.
FIBRAS: Mejoran el tránsito intestinal. Generan sensación de saciedad.
4 RAZONES PARA INCLUIR EL PAN EN LAS COMIDAS FAMILIARES
-Consumido en proporciones razonables, no engorda y puede ser un alimento funcional de alto valor.
-El Pan constituye también una fuente de vitaminas del grupo B, de vitamina E, de minerales de magnesio, fósforo y hierro.
-Los hidratos de carbono se asimilan en forma lenta, retardando la sensación de hambre.
-El pan es un alimento rico en fibras, como la celulosa, la cual facilita el tránsito intestinal, reduce la sensación de hambre y la ansiedad de comer entre horas.

