En Francia OBSERVATOIRE DU PAIN -Observatorio del Pan- ha publicado un estudio del Instituto CSA que dice que los beneficios nutricionales del pan aún son en gran medida desconocidos porque persisten las ideas erróneas sobre el pan. El estudio de CSA, demuestra un desconocimiento significativo sobre las cualidades nutricionales del pan. Entonces el Observatorio del Pan advierte sobre las consecuencias de esta percepción, que podría llevar a sustituir el pan por productos más grasos y con menor valor nutricional, lo cual es una idea errónea perjudicial, especialmente entre los jóvenes. La más preocupante de estas ideas erróneas es la de que el pan engorda: un tercio de los franceses (29%) sigue convencido de ello. Esta opinión la comparten casi la mitad de los jóvenes de entre 18 y 24 años (47%) y el 41% de los hogares con «ingresos altos». En un momento en que el 80% de los encuestados afirma cuidar su alimentación, la persistencia de esta creencia explica por qué 2 de cada 5 franceses creen que el pan solo debe comerse 3 veces por semana. 1 de cada 5 franceses cree que debe comerse «lo menos posible» (35% entre los jóvenes de 18 a 24 años).
Lo que revelan estas cifras contradice el Programa Nacional de Nutrición y Salud (PNNS), que recomienda consumir alimentos que promuevan la ingesta de carbohidratos complejos y fibra dietética, de los cuales el pan es un importante contribuyente. Según el Dr. Patrick Serog, «la población francesa tiene deficiencia de carbohidratos complejos, que, sin embargo, son una fuente esencial de energía para el cuerpo y el cerebro». Las consecuencias pueden ser muy reales en términos de fatiga, por no hablar del consiguiente aumento de peso, ya que el pan suele sustituirse por alimentos de menor calidad y más grasos.
EFECTOS ADVERSOS DE LAS DIETAS
El Observatorio Francés del Pan está preocupado por esta persistente falta de concienciación, en parte porque los efectos negativos se notan especialmente durante las dietas, muy populares entre los franceses. Del 44% de los franceses que afirmaron haber estado a dieta, dos tercios redujeron su consumo de pan o dejaron de comerlo por completo. La ausencia de pan genera entonces una sensación de privación (por su sabor: 34%, o porque complementa bien las comidas: 36%), y, como demuestran los estudios, esta privación suele ir seguida de efectos contraproducentes, el más común de los cuales es el aumento de peso. Para Patrick Serog, si bien la educación pública es esencial, es crucial «empezar por lo básico», ya que muchas personas desconocen el contenido de vitaminas, minerales y fibra del pan (solo el 33% cree que aporta fibra). El aspecto más preocupante, por supuesto, es la opinión de las generaciones más jóvenes. «A los jóvenes les gusta comer pan (90%), pero desconocen tanto sus beneficios que algunos lo evitan por completo», revela Patrick Serog. «El pan es, por excelencia, el alimento que combina utilidad y placer, además de formar parte de nuestro patrimonio cultural. Su reintroducción en nuestra vida diaria es, por lo tanto, una cuestión de salud y nutrición, pero también de sociedad», enfatizan los copresidentes del Observatorio Francés del Pan.
CONCEPTOS ERRÓNEOS FRENTE A UNA DIETA EQUILIBRADA
Annabelle Biotti, dietista-nutricionista, habla de su experiencia como profesional, de las ideas erróneas a las que se enfrenta y de su labor para transmitir buenos principios nutricionales a sus pacientes. Respecto de las preguntas que le hacen sus pacientes con frecuencia, menciona que en las consultas privadas, el 80% de las consultas son para bajar de peso. La primera pregunta siempre es: «Qué debo eliminar de mi dieta?», y su respuesta es: nada! La clave es «comer bien». ¿Qué significa «comer bien»? Significa llevar una dieta variada, comer alimentos ricos y apetitosos, comer hasta sentirse satisfecho, hasta sentirse lleno. A veces les digo a mis pacientes: «Nutre tu cuerpo con colores»: también nos nutrimos con la vista porque el placer contribuye a la saciedad. Disfrutar de la comida también significa compartirla con los demás. Generalmente, esas respuestas sorprenden a sus pacientes. En cuanto a cuales son los principios dietéticos básicos que les transmite, menciona que ante todo, defiende una dieta que incluya ciertos alimentos, no una que los excluya. El principio básico es una dieta variada. También recalca que una dieta equilibrada se construye a lo largo de varias comidas. No hay alimentos prohibidos; se pueden hacer sustituciones. Sin embargo, existen elementos fundamentales, especialmente una estructura de comidas equilibrada: verduras crudas, una fuente de proteínas, alimentos ricos en almidón, pan, verduras cocidas, un producto lácteo y una pieza de fruta. Es común pensar que para bajar de peso hay que dejar de consumir productos derivados de cereales, como alimentos ricos en almidón y pan. Esto implicaría privarse de una importante fuente de energía y de alimentos que producen saciedad. Los cereales nutren el cuerpo, mientras que, al privarse de ellos, el organismo tiende a almacenar energía para acumular reservas. Además, la dieta no es el único factor que influye en el aumento de peso; los factores emocionales y hormonales también desempeñan un papel importante.
Lo importante es saber que los beneficios nutricionales del pan aportan beneficios a una dieta equilibrada.
Fuente: OBSERVATOIRE DU PAIN

