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MIAMI, EL CAMPEON MUNDIAL COMPRA EN PANADERIA ARGENTINA

Frente al complejo Bay Colony de Fort Lauderdale, uno de los más exclusivos de  Florida, una panadería argentina llamada La Mantequería hace unos meses recibió el toque del Rey Midas. En la panadería, localizada en Commercial Blvd su dueño, Agustín Alberti, un panadero argentino, y sus empleados, sabían que la visita del astro era inminente, porque está ubicada a menos de cinco minutos de donde vive el campeón del mundo. Un día, cuando los empleados y su dueño vieron que Lionel Messi y Antonela Roccuzzo cruzaban el umbral de la puerta principal del local simularon que nada distinto ocurría, por una cuestión de respeto, pero por dentro entendieron todo: lo que el argentino bendice -se sabe- lo convierte en oro. Y ahora tiene a Lionel Messi como cliente. “Al segundo día que abrimos vino Jorge Messi a visitarnos, no me olvido más, estuvimos hablando con él. Luego vinieron más familiares, incluso me dejaron el teléfono. Fue pasando el tiempo hasta que una tarde vino Antonela con los nenes a comprar. Poco después volvieron. La primera vez que vino fue un trato de cliente-vendedor, pero ya en la segunda una chica que trabaja con nosotros le pidió una foto. Y el sábado siguiente vino Messi”.

EL SECRETO DE LAS MEDIALUNAS QUE COMPRA EL 10.

Los empleados atendieron a Messi como a uno más, fieles al mantra que se repite en la tienda de que todos los clientes son importantes. “Por la cercanía del local con la casa de Messi y con el centro de entrenamiento del Inter Miami  sabíamos que en algún momento se iba a dar. De alguna manera los estábamos esperando, era cuestión de saber cuándo. Finalmente ocurrió, y estamos eternamente agradecidos de que tanto Leo como su familia sean nuestros clientes”, cuenta Agustín. En una entrevista con LA NACION,  Agustín Alberti mide cada una de sus palabras con precisión quirúrgica. No quiere hacer lo que tantos: subirse a la fama de Messi, molestarlo, entrar en el terreno íntimo. Prefiere contar una experiencia con tintes paranormales, como ver a Messi y su familia elegir las medialunas y facturas que ellos mismos fabrican, y solo eso. “Igual, soy sincero, no fue normal. Fue un día que nunca vamos a olvidar”, admite, como para reforzar lo obvio. Tener a Messi no es simple. Es por eso que, aunque lo atendieron como a un cliente más, tuvieron la pulsión de pedirle una foto.  Leo aceptó, Antonela también; ambos sonrieron todo el tiempo. El argentino campeón del mundo, estrella del Inter Miami,  también firmó cajas de medialunas diseñadas con los colores de la Selección de Argentina y el número 10  y agradeció unas tazas que le obsequiaron los encargados. Una de las empleadas, que se sacó una foto con Antonela, todavía tiene marcado a fuego ese momento. “Recibir la visita de la familia Messi-Roccuzzo,  ha sido increíble para nosotros. Es realmente gratificante ver que el esfuerzo que hacemos día a día, da su resultado”.

By Jonathan Wiktor -La Nación (www.lanacion. com.ar)