El Día Internacional del Pan se celebra el 16 de octubre de cada año con el objetivo de dedicar un día a uno de los alimentos más tradicionales en todo el mundo, así como para dar a conocer su valor nutricional e importancia en nuestra dieta diaria y fue una iniciativa impulsada por la UIBC -Unión Internacional de Panaderos y Pasteleros- y proclamada en el año 2006, con el fin, entre otras cuestiones, de ayudar a difundir asuntos relacionados con su historia, su futuro y también compartir el trabajo de los panaderos e intercambiar ideas.
A través de la historia el pan siempre ha sido un alimento que ha estado presente en la mesas de las familias alrededor del mundo. Un exquisito y nutritivo producto elaborado a base de trigo que tiene orígenes antiquísimos.
El pan que hoy se conoce y degusta con tanto placer se remonta a las más antiguas culturas que han habitado la Tierra. Desde tiempos antiguos, este exquisito alimento ha sido elaborado utilizando el trigo. Para su preparación, era muy común machacar los granos y que al mezclarse con agua formaban una pasta, que luego era usada para fabricar el pan. Con el paso de los años y el uso de nuevos inventos, se pudo procesar el trigo para la fabricación de este alimento en hornos. El pan, más allá de la mezcla de harina y agua de los hombres primitivos, hace su aparición como pan con levadura hace más de 4000 años en el antiguo Egipto, fueron los egipcios los primeros en descubrir cómo se producía la levadura para darle un mejor sabor al pan y fue simplemente dejando que la masa se fermentara. Aunque, naturalmente, desde aquel momento hasta la actualidad, el paso del tiempo, la evolución humana y el desarrollo de la tecnología, han dejado sus huellas sobre el noble producto que, a pesar de contar con tan sólo cuatro ingredientes básicos (harina, levadura, sal y agua), se ha diversificado en cada rincón del planeta, en una elaboración que se mezcla con los usos y costumbres de cada lugar, ajustándose a las diferentes demandas y necesidades del mercado.
Cada país tiene su propia manera y estilo de elaboración, sin embargo, en su preparación como siempre se utilizan algunos ingredientes básicos como la harina de trigo, la levadura, agua y sal que dan como resultado final un crujiente pan, del cual se desprende un exquisito aroma y que termina siendo una verdadera delicia para el paladar.
El 16 de Octubre, para los panaderos, es un día para compartir anécdotas e historia; pasado, presente y futuro del pan y, que no se nos olvide, sobre innovación en formulación y procesado de este alimento tan especial.

