El pan ha sido el centro de nuestra dieta durante más de 6.000 años.
Existe una teoría que sostiene que la civilización europea se desarrolló rápidamente precisamente gracias al uso del pan. Eliminar este nutriente del menú puede causar daños al organismo. Excluir los carbohidratos de la alimentación es una de las principales medidas para quienes quieren perder peso. Los regímenes restrictivos son peligrosos porque cortan –ya sea parcial o totalmente- nutrientes fundamentales, como vitaminas, aminoácidos y minerales, y con ello pueden producirse futuras deficiencias nutricionales en el organismo. Una comida se considera saludable cuando incluye diferentes grupos de alimentos: CARBOHIDRATOS, PROTEÍNAS, GRASAS, MINERALES, VITAMINAS Y FIBRAS. Además, debe ser equilibrado en cantidad y calidad. La dieta ideal comprende variedad, equilibrio, moderación y placer. La función principal de los carbohidratos es proporcionar energía al organismo. Se encuentran comúnmente en las pastas, panes y cereales, son esenciales para los músculos y, cuando se consumen en cantidad adecuada, no provocan un aumento de la grasa corporal. Su exclusión del menú es inadecuada porque el tipo de pérdida de peso que provoca no es saludable, ya que el cuerpo pasa a utilizar la masa magra como fuente de energía. Y los daños a la salud son aún mayores para quienes practican actividades físicas.

LAS PROPIEDADES DIETÉTICAS Y NUTRICIONALES DEL PAN.
BAJO CONTENIDO EN GRASAS: El pan contiene hoy en día tan sólo un 1% de lípidos, ácidos grasos insaturados beneficiosos para el organismo, entre ellos el ácido linoleico, que tiene un papel preventivo en las enfermedades cardiovasculares. Algunos tipos de pan de molde, pasteles mejorados y tostadas contienen a menudo grasas añadidas.
Contenido en hidratos de carbono lentos: En nuestra alimentación es importante distinguir entre hidratos de carbono de absorción rápida (azúcar, miel, fruta) e hidratos de carbono de absorción lenta (principalmente almidón, que se encuentra en los alimentos ricos en almidón y en el pan (55 g por cada 100 g). Los hidratos de carbono lentos producen un efecto de saciedad más duradero, un beneficio redescubierto recientemente para los deportistas que se aseguran de una ingesta elevada antes del entrenamiento o del esfuerzo prolongado.
CONTENIDO EN FIBRA: El pan contiene cantidades variables de fibra alimentaria según el tipo de harina utilizado: desde un 0,3% en el pan blanco hasta más de un 1,5% en el llamado pan integral. Las fibras, que no son asimiladas por el organismo, favorecen el tránsito intestinal, al tiempo que eliminan otras sustancias y hacen ineficaces algunas de las calorías ingeridas.
CONTENIDO VITAMÍNICO: El pan es fuente de vitaminas del grupo B, magnesio, fósforo y hierro, que favorecen el crecimiento y luchan contra el envejecimiento celular. (El pan integral contiene 3 veces más magnesio y vitamina E que el pan blanco).
TIPOS DE PROTEÍNAS: El pan es una fuente de proteínas vegetales, bajas en grasas y excelentes para construir tejido muscular.
Publicado por Baker’s Standard
